Genéricamente los impresores realizamos encargos de terceros que nos llegan con las características ya definidas para su ejecución, pero con suma repetición ocurre que dichas características no se ajustan a las necesidades que se precisan.
Los trabajos a realizar vienen creados por programas informáticos de diseño gráfico, de maquetación y otras veces de tratamiento de textos o de base de datos, pero no siempre los autores conocen unas premisas básicas que son imprescindibles para la buena realización de la creación, que afectan a los costes y a los plazos resultantes.
A tenor de lo expuesto, un grupo de impresores nos hemos decidido a facilitar unas aclaraciones de conceptos básicos que convienen conocer para entregar las creaciones digitales de manera que resulte su ejecución fluida en beneficio de todas las partes implicadas en el proceso.